Archivos Mensuales: septiembre 2013

Conversaciones con la teta

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20130923-220648.jpgUna bonita iniciativa de ECVLactando me incentivó para hablar de la lactancia prolongada o a término, pero esta vez desde la perspectiva del niño. El tema es Frases de niños: Lactancia. Marco habla desde hace un tiempo ¿qué ha supuesto eso para nuestra lactancia? ¿En qué términos se refiere a ella?

Primero llegó el nombre, “tetita” y con él la cosificación de la demanda. Ni un llanto, ni un tirón de escote más fueron necesarios, solo un “mami tetita”. Unas veces por hambre, otras por sed, quizás por sueño, o tal vez consuelo, recogimiento, conexión. También me atrevería a invocar al placer, si señores, bebés y niños también se benefician del placer cuando lo encuentran y lo encuentran con la succión.

El pecho de una madre es algo único y maravilloso, polivalente, que contiene y llena a la vez. El único “problema” es que va unido a una mujer, que veces está enferma, cansada, ausente, enfadada, impaciente, o que sencillamente no está.

La expresión oral nos ha traído la petición concreta, pero también nos ha traído la negociación. En nuestro caso no siempre coincide mi disponibilidad con su necesidad. Este desfase de conexión se unió al discurso una vez embarazada, pues Marco desarrolló el lenguaje cuando ya contaba dos años. De este modo teníamos que llegar a acuerdos, naciendo así la modalidad del “chupito”, muy socorrido para unas prisas o para quitar el gusanillo, aunque no quedó exento de disputas hasta que unificamos el concepto. O para las tetadas largas que inducen al sueño, “marco, ya es pis pas”, “no, yo quiero más”, “cuando mamá dice pis pas es pis pas”, “no, yo quiero más”, “bueno venga…”. ¡No iba a ser tan fácil! Ésta es sin duda la parte más dura de “las conversaciones con la teta” y el mejor negociador de la familia no soy yo precisamente.

Bueno, ¿y a qué sabe la teta?, “es dulce y está calentita, me gustaaaaa y yo quiero más!” Vale, esto ya me lo has dicho.

Cuando Maia nació volvieron los chorros a borbotones y en uno de éstos, Marco apartó la boca y ¡oh prodigio! “¡Hay leche, sale leche de bebé!”, si, ¿quién lo hubiera imaginado? Algo que hacía a diario cobró otro nivel de consciencia.

Siempre que me ve con el sacalaches se asegura de que estoy bien, “¿tienes pupita mami?”, no, pero podría, ¡vaya instrumento de tortura!

Los tres primeros meses de Maia, o quizás más, siempre había una pregunta para mi pequeño: ¿y la hermanita? A lo que él siempre contestaba, “está tomando tetita” parecía un mantra, lo uno y lo otro.

Pero lo más inquietante sucede desde hace un par de meses, a la pregunta de ¿Marco, tomas tetita? “no, yo soy un niño grande”. Una vez superado el pasmo inicial, ahora lo interpreto como una disputa interna entre el deseo de crecer y la necesidad real en los momentos de vulnerabilidad. Fantasía y realidad se mezclan en la psique de los niños pequeños. También cuando necesita protección o está triste, como estos días de inicio del cole, me dice “quiero tetita mami, soy un bebé, cuídame, no quiero ir al cole”.

Para no acabar con tristeza, y aún a riesgo de estropear mi imagen personal, ayer estábamos gamberreando y le dije a Marco “¡huele aquí!” indicando mi axila, “¿cómo huele?” Risas. “Huele a tetita” Estupefacción. Risas de nuevo. El verano está siendo duuuro.

¿Estáis listos para tener niños?

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Children play in the fountains at the Southbank Centre, outside the Royal Festival Hall

Hoy os traigo un divertido texto que ha traducido para el blog un amigo muy querido.

Originalmente aparece aquí.

Prueba 1: Cultura general
1. Encontrar una pareja con hijos y reprobarlos por sus métodos de disciplina, falta de paciencia, niveles asombrosamente bajos de tolerancia y la forma en que han permitido que sus niños crezcan asalvajados. 2. Sugiere formas mediante las cuales podrían mejorar los hábitos de sus hijos para dormir, controlar los esfínteres, sus modales en la mesa y el comportamiento general.Disfrútalo. Será la última vez en tu vida que tengas todas las respuestas.
Prueba 2: Noches
Para descubrir cómo se viven las noches:
1. Camina por el salón de las 6 de la tarde hasta las 11 de la noche con un cojín mojado de unos 4 o 6 kg de peso, mientras la radio suena a máximo volumen sin haber sintonizado bien la emisora.
2. A las 11, pon el cojín en la cama, ajusta el despertador para que suene a medianoche y duérmete.
3. Levántate a las 11:05 y pasea con el cojín por el salón hasta la 1.
4. Ajusta la alarma para las 3.
5. Como no te puedes quedar dormida, levántate a las 2 y prepárate una taza de café.
6. Vuelve a la cama a las 2:45.
7. Levántate de nuevo a las 3, cuando suene la alarma.
8. Canta nanas en la oscuridad hasta las 4.
9. Pon el despertador para las 5. Levántate cuando se pare por sí mismo.
10. Prepara el desayuno.
Sigue esta rutina durante 5 años. Mirada alegre.
Prueba 3: Vestirlos
1. Compra un pulpo vivo y haz agujeros (bastantes) en una bolsa de la compra.
2. Intenta meter el pulpo en la bolsa asegurándote de que no se salga ninguna pata. Tiempo permitido: 5 minutos.
Prueba 4: Coches
1. Olvídate de lujos y diseños. Cómprate un monovolumen con muchas puertas.
2. Mete un helado de chocolate en la guantera. Déjalo ahí.
3. Inserta una moneda en el reproductor de CDs.
4. Pulveriza el contenido de una caja de galletas de chocolate por los asientos traseros.

Prueba 5: De paseo
1. Espera un rato.
2. Sal por la puerta.
3. Vuelve a entrar.
4. Sal.
5. Entra de nuevo.
6. Sal por fin.
7. Encamínate hacia donde tenías planeado.
8. Vuelve sobre tus pasos.
9. Inténtalo otra vez.
10. Anda muy despacio durante cinco minutos.
11. Párate, inspecciona con atención y piensa en cómo responder a por lo menos 6 preguntas sobre cada chicle pegado en el suelo, cada caca de perro y cada insecto muerto que vayas encontrando por el camino.
l2. Vuelve sobre tus pasos.
13. Grita que ya está bien hasta que algún vecino se te quede mirando.
14. Déjalo estar y vuelve a casa.
Ahora estás casi lista para tratar de llevar a un niño de paseo.
Prueba 6: Conversaciones con los niños
Esta es fácil: repite todo lo que digas al menos 5 veces.

Prueba 7: De compras
1. Cuando vayas al supermercado, lleva contigo lo más parecido que puedas encontrar a un niño en edad preescolar (una cabra adulta es excelente). Si planeas tener más de un hijo, consigue más cabras.
2. Compra la comida de la semana sin perder de vista a la(s) cabra(s).
3. Paga todo lo que se coman o rompan.Hasta que no desarrolles cierta habilidad con esto, no te plantees intentarlo con niños.
Prueba 8: Dar de comer a los 6 meses
1. Vacía una sandía.
2. Haz un pequeño agujero en cualquier parte de la misma.
3. Cuelga la sandía del techo y empújala (es mejor si gira al balancearse). 4. Prepara un bol de cereales y trata de introducir la cuchara en el agujero. 5. Prosigue hasta hacer desaparecer la mitad de los cereales.
6. Reparte el resto por tu regazo, las paredes cercanas y el suelo.
Prueba 9: Televisión
1. Apréndete los nombres de todos los personajes de Dora la Exploradora, Bob Esponja, Peppa Pig, los Teletubbies, Disney y Pixar.
2. No veas más programas que estos durante al menos 5 años.Prueba
10: Desorden
1. Unta mantequilla o nocilla en el sofá y mermelada en las cortinas.
2. Esconde un pez detrás de la tele y déjalo allí todo el verano.
3. Mete los dedos en las macetas y después restriégalos por las paredes. Intenta cubrir las manchas con ceras de colores. ¿Qué tal queda?
4. Vacía todos los cajones de las mesillas y armarios y prosigue con el punto 5.
5. Arrastra los elementos al azar de una habitación a otra y déjalos allí.
Prueba 11: Viajes largos con niños pequeños
1. Prepara una grabación de alguien gritando ‘mamiiiiiii’ continuamente. Consejos importantes: no más de 4 segundos de separación entre cada ‘mami’; incluir crescendos ocasionales hasta la intensidad de un avión despegando.
2. Pon el CD en el coche, donde quiera que vayas, durante los próximos 4 años.Ahora estás lista para hacer un viaje largo con un niño pequeño.
Prueba 12: Conversaciones
1. Comienza a hablar con un adulto de tu elección.
2. Pídele a alguien que tire siempre de tu pantalón o falda (o de la manga de la camisa) mientras se
reproduce la cinta “Mamiiiiiii” mencionada anteriormente.
Ahora estás lista para tener una conversación con un adulto con tu niño presente en la habitación.
Prueba 13: Preparándote para el trabajo
1. Elige un día en el que tengas una reunión importante.
2. Ponte tu mejor ropa.
3. Prepara un tazón con café con leche y zumo de limón.
4. Mezcla bien.
5. Vierte la mitad del contenido en la camisa.
6. Moja una toalla con la mitad restante del brebaje.
7. Intenta limpiarte la camisa con dicha toalla.
8. No te cambies de ropa (no hay tiempo).
9. Ve directamente al trabajo.
Fotografía extraída de The Guardian

Esperanzas e inquietudes. La escolarización.

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El cole“Dulce Septiembre”. De llantos, incomprensión, rabietas, pesadillas, despedidas.

Valiéndome del drama que en ocasiones me caracteriza, me expreso como lo siento.

Marco comenzará su andadura escolar el día 18 de septiembre y de eso quería hablaros, de la zozobra y de la incógnita.

Muchas han sido las dudas pero esta es mi declaración de intenciones. No nos sentimos “homeschoolers”. Mi compañero permanecerá con Maia para facilitar mi incorporación laboral. El sonido brotará de mis entrañas, esta vez vacías, sin vida palpitante aferrada a mi vientre. Pero para que la música vuele, tenemos que encontrar también, nuestro propio vuelo cada uno de nosotros.

La idea siempre ha sido respetar el ritmo del niño, él mismo ha pedido dormir en su camita (aunque ese es otro cuento que ya os contaré con más premura que tardanza), también él mismo propuso dejar el pañal (ídem de ídem), pero no ha pedido ser integrado en un sistema educativo como el nuestro, a todas luces deficitario, en cuanto a recursos y sobre todo en lo que a ideales se refiere. No obstante, ya se interesa mucho por los niños, les pide jugar juntos, imita a los mayores en reuniones y parques varios, se sienta junto a ellos en la escalinata, los coge de la mano y se entusiasma cuando sabe que hay planes con niños. Pero esta es mi duda, ¿habrá llegado el momento? No es igual jugar con 5 niños que con 25. Las ratios me parecen infames y más en estas edades, Marco aún no tiene 3 años.

Por otro lado me inquietan las características naturales de los niños a esta edad y el modo en el que puedan disciplinarlos en el colegio. Las leyes de la propiedad aún son difusas y el autocontrol de la violencia para defender lo propio aún es prematuro, así como la importante necesidad de atención. Algunos pensaréis que “la vida es así, que vivimos en sociedad”, desde luego, pero la precocidad en estos asuntos no creo que sea una virtud.

Hemos encontrado un colegio fantástico, o al menos lo parece, con un proyecto educativo diferente, ya os hablaré de él cuando “entremos en harina”. Por lo pronto, enviaron una carta de bienvenida para Marco con una foto de su maestra y tuvimos una entrevista individual con ella, así el niño conoció el centro y el aula de su mano.

Pero hace dos días tuvimos una cruda reunión colectiva en la que la maestra nos aconsejaba para sobrellevar con paciencia y empatía los días venideros. De modo realista nos presentó un proceso complicado que puede mostrar dos caras, la silente y la extra-demandante. En ambos casos los niños necesitarán ración extra de comprensión, mirada y atención. Pueden sufrir retrocesos en el control de esfínteres. Paciencia. Posibles alteraciones del sueño, pesadillas y despertares. Paciencia. Irritabilidad, berrinches y rabietas. Mucha paciencia. Tampoco es buena idea alentarles con grandes ilusiones o expectativas porque la realidad es que es un cambio importante para ellos y no demasiado agradable al principio.

Ante este panorama que yo intuía y temía, he quedado desolada en primera instancia, pero con el paso de las horas estoy agradecida, ya no somos niños y no está mal mentalizarse, me ayudará a comprenderlo y a estar más accesible, no viviré la frustración en el momento en el que él más me necesite. Le acompañaremos y le ayudaremos a comprender el mundo.

Si pienso en mi primer día de colegio para mí fue un gran día, recuerdo los cajones de ceras y el olor del color, pero a tres meses de cumplir cinco años las cosas se ven de modo diferente. Pero hemos cambiado, las mujeres reivindican su lugar en el mercado laboral y las políticas de conciliación “están en pañales”, la solución es la escolarización temprana. Lo hemos retrasado todo el tiempo que hemos estimado oportuno. Ahora solo nos queda confiar en nuestro núcleo familiar y en la plasticidad de los niños con el apoyo adecuado.

Los prolegómenos nos están mostrando que la incertidumbre tampoco le gusta a los niños. Desconfía de que TODO el mundo le pregunte por lo mismo, cuando verdaderamente él no sabe qué va a pasar. Y ahora que el colegio ya ha empezado, vecinos y conocidos del barrio, e incluso desconocidos, TODOS le preguntan que por qué no está en el cole. Los días de sendas reuniones nos hemos enfrentado a sendas rabietas de 40 minutos interminables, pero he de decir que la resolución de la segunda fue mucho mejor que la primera, así que estamos animados, podemos atravesar paredes verticales con éxito, tranquilidad y cariño.

Pero no descarto buscar abrazos en Twitter para quién quiera dármelos 😉

Internet, crianza y autocrítica

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playa

Algo se mueve en el 2.0 maternal y me gusta. Las redes se hacen eco de nuestra naturaleza, la conflictiva, la ególatra, la competitiva. Pero las mentes de mujeres sabias no se hacen esperar y llega la autocrítica, la búsqueda consciente de los mecanismos que nos mueven. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? y ¿qué esperamos a cambio?

Ha sido un verano muy fructífero, para pensar y replantear.

Cuando nos sentimos atacados o simplemente en minoría y encontramos un grupo que nos sostiene y subraya, surge la idealización de los conceptos que nos unen. Puede suceder en política, en deporte, en religión, qué duda cabe, y también en torno a la crianza. De pronto te sientes escultor de una súper-raza humana, súper-cuerda, súper-feliz, súper-empática, súper-súper-súper. “La revolución del amor”. Ojo, que soy crítica, pero me agarro a ella como a un clavo ardiendo. ¿Qué sucede si a pesar del amor desmedido, el respeto del ritmo de cada niño, el colecho a demanda, la lactancia a demanda, el porteo a demanda, a veces nuestros niños lloran o no son felices? Ana María Constaín nos habla de los hijos perfectos que esperamos y de los niños reales que encontramos. Pero calma, para todos la vida tiene su cara y su cruz, es inevitable, todas las emociones forman parte de la vida. ¿Y cómo se refleja esto en nuestros blogs? ¿nos escondemos debajo de la alfombra? La sombra existe y no significa que hayamos fracasado, es parte del camino y compartirla nos ayuda a desahogarnos y también ayuda a otros padres y madres que atraviesan momentos similares.

La iniciativa de @Irae fue fantástica: Las sombras de la maternidad, carnaval de blogs donde numerosas madres expresaron sus pesares, un portal para saltar cogidas de la mano.

Siguiendo con la disyuntiva Armando de Bebés y más nos plantea dos cuestiones,  ¿a la crianza con apego le llega la fecha de caducidad cuando el bebé crece y se convierte en todo un niño? En este texto, resalta además, la búsqueda de la excelencia por parte de los padres, ¿es posible que busquemos hinchar nuestro ego realizando la actividad de criar con exquisita técnica? Y por otro lado, ¿es posible la crianza con apego con tres o más hijos?

El texto nos va llevando a la ETIQUETA. Etiqueta con mayúsculas. Aparecen una serie de criterios que definen a la crianza respetuosa o crianza con apego y dentro de la propia tendencia empiezan las riñas, no se admite ni una fisura en la definición, se pugna por conseguir ser el más “purista” o por inventar un nuevo estadio en la cumbre de la pirámide y que conste que yo ya llevo seis meses de lactancia en tándem, entiéndase esto desde cualquier perspectiva, todas me valen.

En ¿Somos comunidad?  Colo Villén declama con un exquisito alegato a la camaradería, apelando al tratamiento horizontal entre nosotr@s, olvidando a los grandes gurús que permiten la existencia del resto. A su vez Myriam Moya nos relata qué sucedió El día en que dejó de ver la sombra de las demás.

La Autocrítica de Ileana Medina no deja espacio a la vacilación, con honestidad certera despliega las cartas sobre la mesa, ¿acaso la competición y la envidia no es otro modo de perpetuar los viejos valores patriarcales que nos encadenan a la repetición de la insatisfacción, una y otra vez?

También Rocío Ayara nos advierte de que Nuestros bebés no van a salvarnos.

Un Post lleno de enlaces y de mucha reflexión. Sin meterme en temas de marcas, rankings y klouts varios. Internet es un fiel reflejo de la vida tangible, con la salvedad de que te acerca a golpe de click con grupos de personas y tendencias de pensamiento remotas de otro modo, pero aquí y allí funcionamos del mismo modo, con vileza. Me he preguntado en muchísimas ocasiones, ¿qué hago aquí? ¿merece la pena tener un blog? ¿qué está pasando en la red? Y por fin he hallado respuesta, aquí y allí hay sabiduría, hay personas que no dan nada por hecho y que cuidan y multiplican su razonamiento a cada paso, creciendo siempre y en continuo movimiento.