De notas, fiestas y funciones navideñas

Estándar

abeto literarioHoy estoy muy contenta y quería contaros por qué, ha llegado el final del trimestre y con él la fiestecita navideña, las notas y los demás enseres del momento.

Tenía mis reservas pero ya se han disipado y ni en mis mejores pronósticos imaginé una resolución tan coherente de los acontecimientos.

A saber, un colegio laico con su fiesta navideña, verdaderamente una contradicción en sus términos, pero la esencia de la decoración eran copos blancos y el protagonista un simpático muñeco de nieve. El corpus del evento era la interpretación de un villancico por aula, pero no eran villancicos cualquiera, eran de nueva creación, sobre la música de los clásicos adaptamos una nueva letra que versaba sobre los protagonistas del colegio, los niños. Nada de pastores, ni “Jesuses”, ni estrellas. ¿Y qué hay de los intérpretes? Padres, madres, maestros y niños, juntos, nadie se exhibe, nadie se expone, todos compartimos un momento divertido ¿y por qué no decirlo?, también emotivo. Se me empañaron los ojos al sentir que era parte de algo en lo que mi hijo participaba, después de tantos malos momentos por la adaptación al cole nos estábamos divirtiendo y pertenecíamos jubilosos al grupo.

Las fiestas escolares que incorporan actuación infantil siempre me han provocado hurticaria, hunden sus raíces en espectáculos de gusto americano y, aun a riesgo de parecer exagerada, lo diré, me parecen una rutinaria mercantilización de los niños. El contacto de las familias y la escuela se reduce a esos días en los que la expectativa es grande y los niños muy pequeños, incluso en algunas guarderías se viene realizando “el bailecito”. Se fuerza a los niños a que demuestren “algo”, ¿psicomotricidad?, parecemos necesitar un “producto” que justifique sus largas horas de escolarización, que nos divierta y que, por supuesto, nos haga sentir muy, muy orgullosos. Además, nadie pregunta a los protagonistas si les apetece intervenir, habrá muchos niños que no solo estén dispuestos sino que lo desearán con vehemenia, en función de sus intereses o de la necesidad de subrayarse que tengan. Pero a otros infantes no les parecerá tan buena idea, incluso puede que les horrorice. ¿Colocarte delante de tanta gente y comprobar cómo sonrisas bobas y miradas atentas siguen el movimiento de tu pompis? Verdaderamente espeluznante.

Esta reflexión puede resultar paradójica viniendo de una persona que se sienta cada semana delante de desconocidos para mostrar su “cancioncita”, pero yo he elegido, e incluso me pagan por hacerlo.

Otro de los temas candentes cuando acaba el trimestre son las notas y calificaciones, y una vez más me siento satisfecha con el camino elegido por el colegio. Nos entregaron una carpeta con los dibujos de Marco con una importante advertencia: lo que un niño aprende y experimenta no cabe en una carpeta, tan sólo es una pequeña muestra de lo que se puede plasmar y guardar. Y es tan cierto que solo me queda compartirlo con vosotros. A veces las cosas son tan obvias que ni reparamos en ellas. Por otro lado, su maestra tuvo la enorme gentileza de escribir un detallado y extenso informe sobre cada uno de los niños, sobre su modo de relacionarse, sus capacidades, su desarrollo, sus peculiaridades, sus fobias y sus filias. Pero lo que más valoro es que lo hizo desde la virtud y no desde la carencia, poniendo énfasis en el respeto por el ritmo y la peculiaridad de cada niño. Apenas acaban de dejar el pañal, nos gustaría que fueran niños autónomos pero verdaderamente aún están en transición, conservan costumbres de bebés, algunos aún no tienen claro si son diestros o zurdos. Que los hayamos escolarizado no implica que hayan comenzado su “carrera hacia el cielo”, que estén listos para competir, producir, ser eficaces, o que haya un modo de medir y jerarquizar su valía, una valía  solo reseñable en áreas productivas como aritmética y lecto-escritura, signifique lo que signifique eso con tres años. Estoy muy agradecida porque parece que hemos encontrado un pequeño oasis en el que no sólo se mira, sino que se ve a cada alumno, a cada persona, como alguien único, en crecimiento y expansión de manera diferente a los demás.

Ya traté este tema hace un año en Qué esperamos de nuestros hijos y sin duda volveré sobre él porque es algo que me preocupa y que se me cuela por las rendijas.

Anuncios

»

  1. Que buena reflexión!
    Nosotros estamos en pleno proceso para elegir colegio. A mi me encantaría que fuera como tu lo planteas, pero me temo que los colegios así son los menos 😦 Y este tema me tiene bastante inquieta…
    Un abrazo

    • Rebusca! Quizás encuentres algo bueno. De todos modos no se pueden controlar todos los flecos, lo de la fiesta y los informes al final del trimestre han sido una sorpresa, yo esperaba más descuido en esos temas y estaba incluso mentalizada, por eso me ha hecho tanta ilusión.Un abrazo y suerte!

  2. Silvia, qué bonito post. Como ya dije en el blog, para variar, me siento identificada 100%. Creo que tenemos un lujazo de escuela, y detalles como las fiestas y los informes lo confirman. Sólo nos falta conseguir extender su filosofía a primaria 🙂 Un beso grande.

  3. Me parece una pasada el colegio!!! Qué suerte!!! :))
    Estoy de acuerdo en que a veces se expone a los niños muy pequeños en las actuaciones, pero cuando yo era más mayor mis recuerdos son positivos. Nosotros decidíamos lo que hacer, lo ensayabamos y a mí me encantaba participar en todo el proceso.
    Un beso y feliz entrada de año guapa

  4. Suena maravilloso ese cole, no? Cuanto me alegro por vosotros.

    En cuanto a lo de las actuaciones de niños es algo que no me terminaba de gustar. Los papás que llevaban a sus peques a la guarde me enseñaban los bailecitos (o no tanto, porque algunos no se les veía muy entusiasmados) de sus peques y yo pensaba…. otra cosa más de la que nos libramos.
    Porque si los niños quieren me parece estupendo, pero meter a todos por el aro, vendiéndoles lo bien que se lo van a pasar o la ilusión que les hace a sus padres… por ahí ya no paso.

    Un besazo y feliz año.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s