La no-adaptación

Estándar

Colegio, ¡precaución!

Llevo meses esperando que el proceso termine para contaros nuestras experiencia. Se suman las fases, cuando acaba una empieza otra. Atravieso diversos estados emocionales, duda, aceptación, convencimiento, ilusión, duda, frustración y bla, bla, bla. Marco también vive los suyos y como se nos van acumulando he pensado que era el momento de verter aquí el estado de la cuestión.

Es 12 de Febrero y la primera frase del día ha sido “¿hoy hay cole?” Lágrimas en el desayuno, lágrimas mientras nos vestimos, aceptación cuando cogemos la bufanda, salimos por la puerta y lágrimas de nuevo en la despedida. Os podéis imaginar que desde el 18 de septiembre hemos pasado por muchos registros, tonos y timbres de llanto, es una incógnita el nuevo estado derivado.

También hemos tenido periodos de paz y hasta de ilusión. Son muchos los momentos buenos, las actitudes y aprendizajes, el camino, el puente, el vuelo hacia la niñez autónoma , la que gana terreno sobre si misma, la que se empodera y siente que la necesidad de exploración es mayor que la de fusión. Por esto cuando retrocedemos y vuelven las negativas, las excusas y el llanto su padre y yo nos sentimos perdidos, frustrados.

El más mínimo cambio, un fin de semana largo, un día de fiebre en casa o una visita excitante nos devuelve diez casillas atrás y no llegamos a la meta, se nos resiste, yo me agarro a cualquier sonrisa, cualquier signo me viene a demostrar que está feliz con su vida colegial, pero agazapado nos espera otro estado gris, de confusión, de queja y entonces vuelvo a tocar fondo.

Intento no dudar sobre la idoneidad de su escolarización, me daña. Nos daña. Marco necesita una figura de referencia adulta que le de seguridad, ¿si yo no creo que le beneficia, cómo habría de creerlo él?

Entonces reviso cómo afrontar las crisis. Valido su malestar, “entiendo que no quieres ir, que te apetece estar en casa, pero no puede ser, mamá y papá trabajan, es solo un ratito por la mañana, pasaremos juntos toda la tarde, toda la noche, ¡y los sábados y domingos! ¿Qué te parece? Ánimo, se que eres valiente y en el cole tienes muchos amiguitos…” “Pero es que yo no quiero, me da pena, quiero estar con mamá, buaaaaaaaaa…” No soporto verle llorar, hago el esfuerzo de dejarle su espacio para que viva su pena, pero indefectiblemente me atrapa. A veces me enfado, otras quedo devastada, atravesada. ¿Acaso debo ignorarlo?

Busco. Busco otros ojos, otras experiencias, alguien que haya pasado por experiencias similares y que me diga que es normal, que no tendrá secuelas, que me dé una receta mágica, un parlamento con el que convenza a mi hijo de lo fantástico que es el plan que tengo para él ese día. Busco niños que no hayan ido a guarderías, y que no sólo lloraran un día porque tienen una autoestima brutal, busco niños felices sin que sus padres hayan hecho homescholing, busco complicidad porque estoy confusa, porque soy así de insegura y segura a la vez. 

Tengo el honor de presentaros a mi niña interior, la que llora con Marco, la que duda, la que piensa y repiensa, la que está cansada, la que está agotada, la que siente que no es suficiente, la que se reconoce víctima, la que está equivocada, la que necesita luz, cariño, un abrazo, empatía, la que no quiere nada de esto, la que quiere que todo sea sencillo.

Por suerte ésta es solo una de mis Silvias, la sanaremos hoy para que mañana amanezca paciente, contenedora y “con sonrisa”.

Escrito queda para otros niños y niñas interiores que busquen dónde mirarse y encuentren que como ellos, hay mas ojos que vacilan, lloran, dudan y vuelven a iluminarse.  

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  1. uff! qué difícil es el camino de un niño… yo recuerdo mi odio a la escuela y eso que empecé tarde.
    Estaba pegada a mi madre como una paparra… no sé si fue ella que me hizo así o me hice yo solita. Me daba pánico separarme porque no soportaba la idea de estar un minuto sin ella.
    No sé como se puede encarar una situación así. Tengo una amiga que hizo yoga para niños y me recomendó un libro de visualizaciones que les ayuda con el miedo. Son cuentos que tratan de cosas distintas y les hacen ver las cosas de otra manera. También pasa que cuando más agobio acumulas, más lo notan y eso es un problema. Me pasa a mi y a todos. También nosotros acostumbramos a mirarlo desde unos ojos que quizás no son los más realistas, aunque nos toca vivirlo de cerca. Nosotros tuvimos nuestros más y nuestros menos con el sueño por ejemplo. Sé que esto no es lo mismo pero te entiendo perfectamente. Esos momentos de desesperación, de ver que sufre y no saber para donde tirar… además la nena también está ahí, demandando lo suyo. Tienes que rascar Silvia e intentar buscar cual es la causa de su dolor. Intentar encontrar una respuesta porque… ¿una vez está en el cole, disfruta de la clase y sus compañeros? ¿y su profesora? seguro que ya lo haces pero debes respirar hondo y hablar con ella y entre las dos solucionar ese sufrimiento. Ánimos family, espero que la primavera nos devuelva la luz! Un abrazo!

  2. hola! mi hijo aun no pasa por esa etapa del cole, pero no se, tal vez me vean exagerada o piensen que algo no anda bien en mi, pero yo pienso que 5 meses ya son bastantes para la adaptación aunque se que se atravesaron las vacaciones de invierno, no pienses que digo que tu hijo ya tardo en adaptarse, sino que tal vez sea otro factor el que lo tiene así y no el colegio en general, yo al menos siempre tengo el temor de los pedófilos, y aunque mi hijo es un bebe, siempre que encuentro informacion sobre como prevenirlos, detectarlos y estar alertas la leo para en un futuro mantener a mi hijo alerta.
    no esta de mas que investigues que otro factor podria causarle ese temor o “pena” que comentas.
    espero de todo corazon equivocarme y que no me tomes como una pesimista.
    tampoco es mi intencion preocuparte de mas pero siempre es mejor prevenir.

  3. Precioso, muchas gracias. Quiero saber el desenlace. Yo soy una mamá afortunada: mi niña interior está aterrada en las proximidades del cole, al levantarme por la mañana y tener que llevar a mi hijo allí. Y sin embargo, él es feliz en el cole. Está encantado con su seño, es una figura de referencia en la que confía, como tú dices. No se si estoy equivocada, pero quizá deberías investigar la relación de tu hijo con su cuidador-maestro. ¿Podría cambiar de colegio? Dentro de nuestras limitaciones, quizá puedas encontrar otro contexto más amable que suavice la separación de su mamá. Es lo único que se me ocurre. Por lo demás, un abrazo enorme para tu niña interior y para Marco. Es difícil para los dos. Yo se que sí. Muchas gracias por compartirlo.

  4. Silvia!!Los niños homescholing también lloran!!y gritan y montan pollos!!!Y los de escuelas libres,y Montessory, y waldorf!!He visto niños de escuelas alternativas mas desequilibrados que niños de cole.No depende tanto de esto como creemos…Si habeis tomado una decisión y vais a mantenerla te animo a aceptar vuestra situación o bien cambiarla…lo peor es la culpabilidad, pensar que hubiera sido mejor de otra manera.Así lo habeis elegido y así tenía que ser. Simplifica.(de afuera es mas fácil)..besitos preciosa.

  5. Como te he contado antes en Facebook el nuestro todavía no va a la escuela, y no sé si tendrá que pasar en algún momento por esta experiencia. Así que poco más que un fuerte abrazo y muchos ánimos puedo darte.
    Pero sobretodo respeta su ritmo, dale todo tu apoyo y cariño (aunque seguro que ya lo haces) e intenta descubrir si le sucede algo con algún compi o con la maestra o maestro.
    Un fuerte abrazo y mucho calor de la familia Fredolic.

  6. Qué duro… yo también paso por la “no adaptación” desde el pasado septiembre, que decirte mi piratilla aún no habla y creo que es más duro por lo que tu pasas. Como madres queremos protegerlos, estar a su lado y darles la seguridad que les falta para que su día sea maravilloso. Pero cuando los recoges y hay que regresar siempre es marcha atrás por lo menos en mi caso. Espero encontrar la magia para la adaptación y contártela. Suerte en este proceso!!
    Un abrazo guapa!!

  7. Hola, no sé dónde vives y desconozco las opciones que tienes. Pero en tu post me da la corazonada que tu hijo no está a gusto en ese espacio. Hoy en día hay muchisimas opciones, cambiar de centro, compartir canguro, buscar grupos de crianza en la zona. Hay muchísima oferta y la adaptación no debería ser así. Deberíamos poder dar opciones. Deberíamos poder estar con ellos en el espacio, acompañarles. Suerte.

  8. Bufff…te leo y me veo a mí misma el año pasado. Mi hija no lloró nunca pero lo llevaba fatal, no fue a guardería y empezó el cole al día siguiente de cumplir tres años, con toda la gente alrededor diciéndole que ya era mayor, con su madre en casa de baja y un hermanito a punto de nacer. El drama empezaba la noche anterior con el “mamá, hoy hay cole?”, muchos despertares, pesadillas, no querer vestirse ni desayunar, dejar de comer porque así no crecería y no tendría que hacerse mayor…En clase hizo migas con la profe, un encanto, pero no se mostraba dispuesta a compartirla y echaron muchos pulsos (incluso acabó un día en el despacho del director y plantándole cara). Yo lo viví fatal, bueno, todos en casa, pero dejarla en casa no era una opción así que formamos equipo con el cole y poco a poco fue encontrando su sitio. En casa nos sirvió mucho enseñarle fotos y vídeos de niños de todo el mundo en la escuela, de sus papás de pequeños, de su abuela…para que viera que era un proceso por el que todos pasan. La profe trabajó mucho con ella dándole responsabilidades que le gustaban, actividades nuevas cuando se aburría…
    Después de todo este rollo, decirte que va pasando, que sigue sin convencerle mucho pero sabe que tiene que ir, disfruta mucho de sus amiguitos y de las actividades…Mi consejo es que si tenéis claro que tiene que estar escolarizado hables con el cole, con sus profes, y trabajéis todos para motivarle

  9. Te entiendo perfectamente, mi hija es mucho más pequeña (17 meses) y también la tengo que dejar, también llora cada vez que nos separamos… Yo he optado por una alternativa diferente a la guardería, una Mamá de Día. La verdad es que allí está bastante a gusto y respetan sus necesidades y su ritmo, pero aún así, separarse es duro, y para mí también. Yo también preferiría estar con ella… Quizás en otra vida.
    Mucho ánimo y aunque sea difícil intenta ver el lado positivo. Y si no lo ves, cualquier decisión que tomes será la correcta, porque eres su madre y le quieres.

  10. Buffff vaya movida…yo no te puedo decir nada porque gracias a dios Claudia va a la guardería dos horas y menos la primera semana va encantada…solo puedo decirte que yo con ella en casa no juego mucho,intento que lo haga sola entonces creo que ella ve ir a la guarde como una diversión, pero lo dicho si a mi me pasase eso en el colegio pensaría de todo….

  11. Nosotros vivimos eso un mes y medio, acompañado de terrores nocturnos. Y decidimos cambiarla de colegio. Fue la mejor decisión. Ahora va contenta y vuelve a ser ella misma. Quizás no se adapta porque no es el sitio adecuado para él. O no…eso os lo dirá él mejor que nadie. Ánimo
    Un abrazo

  12. Amiga mía, te entiendo montones. Sara se adaptó bastante bien al colé y no hubo mucho lío pero aun así, a veces quiere que me quede con ella desayunando o jugando, en fin, solo quiere estar conmigo y ya esta, el mi trabajo nos separa, así disfrute el cole, así pida los fines de semana ir. Verlos sufrir y llorar, no hay nada pero que eso. Mi niña interior despierta con cada grito y cada llanto y es insoportable. te entiendo y quisiera estar a tu lado para tomarnos una tasa de t{e y darte un abrazo, para que nuestras niñas interiores se desahogaran juntas un rato, para poder poner las cosas en perspectiva y hacer más ligeras estas cargas. Un abrazo gigante. Como sabes, todo toma tiempo pero todo pasa. Un beso.

  13. Ufff… Yo tenía un miedo a q mis hijos sufrieran en el cole. Sobre todo al mayor me costó escolarizarlo… Me planteé de todo… A día de hoy estoy atenta a no trasmitirles mis miedos con el cole, mis secuelas de una educación que fue para los listos, que solo primaban los conocimientos matemáticos y estudiar para aprobar… El resto de inteligencias multiples no tenían importancia… ¿A cambiado esto?… En fin… Sufro cuando pienso esto…
    Solo puedo decirte q animo, cada uno hacemos nuestro propio camino. Ver sufrir a tu hijo tiene q ser terrible para ti… Ánimo…
    Al final por muy contentos q vayan al cole… Los mios se ponen más contentos si no lo hay xq están en casa con sus cosas, sin prisas, sin “rápido al bus, pápido calzate…” Sus juguetes…. Y SU FAMILIA…. su hogar… Su cobijo…. Y eso es lo q intento crear cuando no hay cole y cargar las pilas y descansar…
    Me ha encantado tu post. Eres muy valiente…. Marco tiene suerte de tenerte como madre!!! Un saludo. Saray

  14. Deduzco que tu hijo no fue a guardería. El mío tampoco, y ha empezado el cole este curso. Le ha costado mucho, aunque reconozco que no tanto como cuentas tú. Se me saltaban las lágrimas al leerte, jo. Va muchas horas? Se queda a comedor? Mi hijo sólo va por la mañana, hasta las 13 h. Yo creo que eso le ha ayudado. También depende mucho de cómo sea el niño. Mi hijo es muy introvertido, tímido, no le gusta el barullo… El patio lo lleva mal aún. Te mando mucha fuerza y ánimo, voy a cotillear un poco tu blog. 😉

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