Archivos Mensuales: junio 2015

Desempolvemos la confianza

Estándar

Cruzando el puente

Os traigo algunos pensamientos a propósito de un libro de Naomi Aldort, Aprender a educar, sin gritos, amenazas ni castigos. En mi búsqueda constante, en la reiterada revisión de mis creencias topé con esta autora que no dejaba de resonar en mis círculos, probablemente la hayáis leído, si no lo habéis hecho es urgente, la tenéis pendiente. Es la enésima lectura de crianza que visito y sin embargo me ha resultado novedosa, no venía a repetirme lo que ya sabía, me sorprendía y estimulaba párrafo a párrafo, cada pensamiento se me traducía en un tuit y cada enseñanza me dejaba rumiando ideas.

Sin duda su perspectiva, válida con hijos o con cualquier otra relación social, es la consciencia: si me remueves o enfadas en qué medida la situación habla más de mí que de ti, no dejar que los automatismos hablen por nosotros, ser dueños de cada una de las palabras que pronunciamos, o al menos intentarlo. Con este objetivo desarrolla la fórmula A.P.E.G.O. que ampliamente desarrolla en el libro pero que se puede resumir así: Aislarse de la situación de estrés o comportamiento del niño cuando provoque nuestra reacción y escuchar mentalmente las palabras que vienen a nuestra boca de manera automática; Prestar atención, después, a su genuina necesidad; Escuchar de nuevo promoviendo con preguntas la total expresión del niño; Garantizar la VALIDACIÓN de sus sentimientos y Otorgar poder para que él mismo pueda resolver su propio dilema o malestar.

Es posible que miremos con recelo el tema de VALIDAR cualquier tipo de emoción, pero si el niño está viviendo un sentimiento negativo, (miedo, ira, celos, impotencia…) podemos ocultarlo, pero no borrarlo, con valentía hemos de mirarnos en los ojos de nuestros hijos y aceptar todas las facetas de la experiencia humana, en ellos y en nosotros. Al hilo de este tema escribí No llores recientemente.

Otro tema tradicionalmente peliagudo es el de otorgar PODER, de manera automática imaginamos tiranos que nos doblegarán, pero la ALDORT (que para mí ya ha subido al limbo de las divas) nos mostrará cómo se trata de una indefensión aprendida que promueve justo eso, inseguridad y temor. El texto es una apuesta por la bondad innata del ser humano en libertad, siempre que recorramos ése mismo camino y nos liberemos de nuestras respuestas automáticas podremos acompañar a personas amables y genuinas sin necesidad de recetas que coaccionen, chantajeen, atemoricen o dobleguen a los niños.

En diversos cuadernos he ido anotando frases que me calaban hondo:

-Hemos de “aprender a vivir con las personas y a tomar decisiones que no requieran controlar a los demás“, ser padre puede confundirse fácilmente con la necesidad de control, de control de otras personas, la dificultad es titánica ¿no creéis?

-“El niño cuenta con nuestro liderazgo, no quiere que nos quedemos atrapados en su drama, cuenta con nosotros para conseguir que emerja su parte poderosa“, la no victimista.

-“La vida no proporciona cambios de la realidad para satisfacer los deseos humanos, alterando omnipotentemente las circunstancias no deseadas acabamos con los retos y los desengaños del camino del niño, que de lo contrario, saldría fortalecido“. Dejemos de ser “padres helicóptero” y confiemos. Y confiar implica no transmitirles que son “demasiado débiles para manejar la situación. Algo va mal y hay que cambiarlo” si no más bien, “confío en ti. Tienes la fuerza para salir de esta dificultad y para aceptarla o resolverla“.

-La postura de la Aldort ante las mentiras es la siguiente: “Incluso cuando se miente por miedo a la represalia no debemos empujar más allá de sus límites, no demostrar que ha mentido. Si esconde la verdad es porque no se siente seguro. Nuestro objetivo es ALIVIAR la causa del miedo“.

-¿Cuándo se siente un niño seguro? “cuando se le trata con amabilidad y respeto ante la expresión de sus sentimientos y cuando observa que sus padres son vulnerables y ve que otras personas pueden expresarse con seguridad” en sus momentos flacos.

Éste es el tono y ésta la tendencia de este fabuloso texto de Naomi Aldort, no dudo que volveré sobre sus páginas y os animo a que también las visitéis, hay demasiadas creencias que se dan por sentadas y una nueva mirada, amable y llena de experiencia y sabiduría es siempre de agradecer.

¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido?