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Drume negrita

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Drume Maia

 

 

 

 

 

 

El frío, la escarcha y la destemplanza nos han dejado y como una enredadera que crece veloz el calor se va colando por todo resquicio, por las paredes, por las persianas entrecerradas y así, sin más, nos ha dejado el invierno y casi también la primavera. En mi universo onírico, íntimo, en mi micromundo de hogar. De miradas, llantos, risas y leche. Me sumerjo en lo que el calor, el primer calor me sugiere, caribe. Húmedo, meloso y pegajoso caribe. Y la música me mece y yo los mezo a ellos, a mi pequeña, drume, drume Maia.

Bola de Nieve. Drume negrita. Eliseo Grenet (Compositor)

Letra:

Mamá la negrita
se le salen lo pie e’ la cunita
y la negra Merce’
ya no sabe que hace’.

Tu drume negrita
que yo va’ compra’ nueva cunita
que va’ tené capite’
que va’ tené cajcabel.

Si tu drumi yo te traigo un mamey
muy colorao’
y si no drumi yo te traigo un babalao
que da pau pau.

Tu drume negrita
que yo va’ compra’ nueva cunita
que va’ tené capite’
que va’ tené cajcabel.

Escrita en el castellano hablado por los esclavos negros que vivían en Cuba, esclavos que fueron llevados desde África por la España colonial. Dónde drume/drumi es duerme, mamey es una fruta cubana, babalao es un sacerdote santero y dar pau pau es pegar.

Esta famosa nana fue escrita por Eliseo Grenet (1893-1950) pianista, compositor y arreglista cubano. A lo largo del s. XX se ha utilizado en múltiples ocasiones en el mundo del jazz, destacaré la versión del pianista Chucho Valdés, (hijo del recientemente malogrado Bebo Valdés), que más que intimista es realmente arrolladora, con armonías audaces y ritmos energéticos.

La versión que os he traido es la de Ignacio Villa Bola de Nieve (1911-1971), icono cubano, espejo de lo tradicional que triunfó más allá de la isla que le vio nacer. Ignacio Villa, cantante, pianista y compositor, también fue el creador de otra célebre nana cubana Drume Mobila, sonidos en los que también nos podemos balancear con cándido placer. Esta melodía fue abanderada de la lucha racial bajo el nombre de Duerme negrito de la mano de Mercedes Sosa entre otros.

Vengo notando que la  procupación por el sueño del bebé es un clásico, cuantas y cuantas nanas tienen en común el factor chantaje, “si no te duermes vendrá el coco y te comerá”, realmente nos ponemos nerviosos esperando a Morfeo y cual lobo con piel de cordero, detrás de las dulces nanas se esconden las amenazas más infames, suerte que los pequeños se quedan con el arrullo cálido del que duerme.

Entretanto me despido con los rumores ensimismados de mi voz. Drume, drume mi nena…

Summertime

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Barrio miserable de Catfish Row. Charleston. Carolina del Sur.

El calor al anochecer se hace insoportable, el muelle cercano con su pegajosa humedad salada emponzoña aún más el ambiente. Al fondo el maullar de un gato solitario que en vano encuentra el aliento. Cae la noche. Noche de sábado que anima a los vencidos vecinos alrededor de una mesa de juego. Tamborilean los dados. Larga es la jornada, grande es el cansancio. Alcohol que se derrama y voces que se afrentan. Y ella espera fuera, con una criatura en los brazos. Atraviesa su voz el aire y proyecta cristalina una canción dolorosa que viene a acallar al hijo que se enreda en su pecho. Negrito y mojado en sudor, contempla el rostro de su madre con regocijo ahíto de consuelo.

En este clima se interpreta la famosísima aria Summertime de la ópera de George Gershwin Porgy and Bess. Historia de amor del negro Porgy y de la bella negra Bess. Esta celebre melodía es más conocida, si cabe, por sus versiones en clave de jazz, pero pertenece originalmente al principio del Acto I de la ópera que nos cuenta las vicisitudes de los vecinos de Catfish Row, barrio negro de pescadores. La ópera fue estrenada en 1935, Gershwin combina en ella elementos de jazz con música orquestal.

Por este carácter híbrido Porgy and Bess fue rechazada por el Metropolitan de Nueva York, estrenándose en Boston. Concebida para una compañía de voces negras por su carácter jazzístico y por los elementos de negro spirituals. No fue hasta 1955 que un cantante negro pudiera subirse al escenario del Metropolitan.

George Gershwin hijo de inmigrantes rusos consiguió el sueño americano a pesar de su prematura muerte, vivió en todos lo barrios humildes de Nueva York y terminó viviendo en una gran mansión de Hollywood. Su formación estuvo estrechamente relacionada con el musical y la música ligera, alcanzó gran reconocimiento en Broadway. Entre sus composiciones destaca Un americano en París, llevada al cine por Vincente Minelli e interpretada por Gene Kelly y Leslie Caron.

Viajó a París para conocer a Ravel y mostrarle su obra con la pretensión de tomar clases con él, a lo que el maestro respondió “Es usted un Gershwin de primera, ¿para qué quiere usted ser un Ravel de segunda?”. A su vuelta a Nueva York compuso la ópera que nos ocupa, escuchémosla:

G. Gershwin: “Summertime and the livin’ is easy” (Clara y coro), Porgy and Bess. Harolyn Blackwell (soprano), London Philharmonic Orchestra, The Glyndebourne Chorus y Sir Simon Rattle (director). Letra de DuBose Heyward e Ira Gershwin.

Summertime,                                                    Días de verano
And the livin’ is easy                                      Y la vida es fácil
Fish are jumpin’                                              Los peces saltan
And the cotton is high                                   Y el algodón está alto

Your daddy’s rich                                            Tu papá es rico
And your mamma’s good lookin’                Y tu mamá es preciosa
So hush little baby                                          Bebé calla
Don’t you cry                                                    No llores

One of these mornings                                  Una de estas mañanas
You’re going to rise up singing                   Vas a levantarte cantando
Then you’ll spread your wings                    Entonces extenderás tus alas
And you’ll take to the sky                              Y tomarás el cielo

But till that morning                                      Pero hasta esa mañana
There’s a’nothing can harm you                No hay nada que pueda hacerte daño
With daddy and mamma standing by       Con papá y mamá junto a ti

Summertime,
And the livin’ is easy
Fish are jumpin’
And the cotton is high

Your daddy’s rich
And your mamma’s good lookin’
So hush little baby
Don’t you cry

Absolutamente delicioso ¿verdad? pero no me quería despedir de vosotros sin traeros esta fantástica versión jazzística (si la usáis con un bebé cuidado con la trompeta del principio).
G. Gershwin. “Summertime”. Ella Fitzgerald y Louis Armstrong con Russell Garcia’s Orchestra. Letra de DuBose Heyward e Ira Gershwin.
George Gershwin se convirtió en el compositor de la época dorada de Estados Unidos, los felices años veinte. Eso necesitamos, una época dorada, adormilada y feliz os invito a ensimismaros y soñar con tiempos dulces y días de verano.

Canción de cuna para dormir a un negrito

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Quiero traeros al blog una selección de nanas y “músicas apacibles” que usamos cuando Marco era un proyecto intrauterino y que se convirtieron en melodías importantes en los albores de sus andanzas, muchas de ellas fueron seleccionadas por personas cercanas, que ocupan un lugar importante en mi universo.

Empezaré con la nana habanera, Canción de cuna para dormir a un negrito,  de las Cinco canciones negras de Xavier Montsalvatge. Debo su descubrimiento a una gran soprano, Mª Jesús García Lorca. A su lado he experimentado el valor de la voz, la capacidad que tiene para evocar las emociones más intensas y más variadas. La capacidad de trasladarte a la dimensión de lo sensible, de moverte las entrañas y de difuminar todo aquello que te rodea, salvo el terciopelo de su voz. No puedo recordar alguna vez, en la que el efecto de su música fuese otro que el rodar por mi rostro de la sal de la emoción.

En esos momentos en los que la irracionalidad te embarga y el llanto del niño te llena de desesperanza, siempre venía y viene a mis labios esta nana llena de dulzura y calma.

Xavier Montsalvatge es un compositor catalán (1912-2002). Desarrolló diversos estilos pasando por una primera etapa nacionalista con tintes dodecafónicos  y wagnerianos, otra de estilo antillano, a la que pertenece nuestra canción, que además es su obra más ampliamente conocida; y un tercer estilo mas politonal influido por la escuela francesa (Messiaen y Auric).

Las Cinco canciones negras fueron escritas en 1945 con temática colonial e incluso con melodías tomadas del folclore antillano.

La letra es de Ildefonso Pereda Valdés:

Canción de cuna para dormir a un negrito

Ninghe, ninghe, ninghe tan chiquitito
El negrito que no quiere dormir.
Cabeza de coco, grano de café.
Con lindas motitas,
Con ojos grandotes como dos ventanas que miran al mar.
Cierra los ojitos,
Negrito asustado,
El mandinga blanco te puede comer
¡Ya no eres esclavo!
Y si duermes mucho
El señor de casa promete comprar traje con botones
Para ser un “groom”
Ninghe, ninghe, ninghe duérmete negrito,
Cabeza de coco, grano de café.

Os traigo dos versiones, la primera de Teresa Berganza, de quién el maestro dijo que fue su mejor intérprete, con acompañamiento de piano y grabada en 1975 y la segunda más cercana a nuestros días de mano de la soprano Elina Garanca en versión orquestal, grabada en 2010.

X. Montsalvatge: Canciones negras, Canción para dormir a un negrito. Teresa Berganza (soprano) y Félix Lavilla (piano).

X. Montsalvatge: Canciones negras, Canción para dormir a un negrito. Elina Garanca (soprano), Orchestra Sinfonica Nazionale della Rai y Karel Mark Chichon (director)

Es una delicia musical que decididamente consagró a su compositor, se aprecia el eclecticismo característico de Montsalvatge, donde aúna el folklore catalán con ritmos y timbres propios del periodo final de la colonización española.

No podía dejar pasar la oportunidad de compartirla con vosotros. Espero que las disfrutéis.