Archivo de la etiqueta: tribu 2.0

Calendarios y esperas

Estándar

IMG_1302

Buscamos por los escaparates las últimas luces de colores, comprobamos que el Belén de esta farmacia ya no está, el Papá Noel de esta otra tampoco y los chinos del barrio presentan flores de tela y velas perfumadas a modo de decoración. Definitivamente la Navidad ha terminado.

Aprendemos que el tiempo transcurre sin prisa pero siempre constante.

Cuando acabamos nuestro Noviembre-saurio comenzamos a deshojar nuestro calendario de adviento, ya el año pasado vivimos esta experiencia y la disfrutamos muchísimo.

Calendario Adviento 2014Éste ha sido el resultado, sacamos la idea de aquí, pero si queréis más ideas este Post de Tigriteando muestra una gran selección. La principal ventaja de esta actividad es el desarrollo del concepto tiempo para el niño, la paciencia como eje, la espera como esencia y la ilusión como motor principal.

¿Qué podemos colocar dentro de cada casilla? La decisión del contenido también es de carácter muy creativo, las posibilidades son tremendas, sólo depende de las características de cada familia. En Instagram he visto un calendario de adviento formado por 24 cuentos, una idea fantástica. Nosotros lo dejamos abierta por detrás nuestra casita-calendario y cada noche lo íbamos rellenado para abrirlo al día siguiente, era demasiado trabajo para mi tener previstos 24 días con tanta antelación. Hay mucha creatividad en el mundo y me he valido de eso para confeccionar nuestro adviento, agradezco la inspiración que encuentro en internet enormemente.

Era muy importante que el calendario no se convirtiera en un motor de consumo más, 24 regalitos podrían suponer un prolegómeno peligroso a la vorágine navideña. En este sentido nos valimos del Eco-calendario de inspiración Waldorf de “De mi casa al mundo” en el que propone que en cada una de las cuatro semanas se tenga en cuenta una de las dimensiones naturales de nuestro planeta: minerales, plantas, animales y seres humanos. Por ejemplo para los animales usamos marionetas de dedo de ikea, para los minerales piedras y conchas pintadas, algunos días había un cuento o alguna cosita de ropa, entonces en el calendario había una nota que daba instrucciones de donde podíamos encontrar la sorpresa. De hecho todos los días había una nota porque además teníamos un objetivo cada jornada vinculado con la idea de dar a los demás, uno de los propósitos que más éxito tuvo fue el de dar cinco abrazos, muchos más ejemplos podéis encontrar aquí de mano de Tigriteando y su Iniciativa de Actos Bondadosos Casuales (ABC). (En esta línea de valorar lo que tenemos os dejo también este Post de Shikoba Kids, es imprescindible).

También cada mañana encontrábamos una actividad en la notita, realizar alguna manualidad, por ejemplo una estrella para decorar el cole, decorar nuestro árbol de Navidad, dar un paseo al centro para ver el alumbrado, ir al cine, bailar para celebrar la llegada del invierno… ¡qué se yo, mil cosas! Más ideas de actividades las podéis encontrar aquí y aquí.

Ha sido muy divertido e ilusionante, pero como decía más arriba los días llegan inexorablemente, se acaba la espera y vuelve a empezar. Hay esperas hermosas, la llegada de la Navidad, la llegada del verano, la llegada de los abuelos, la de los primos, la de los amigos. Hay esperas tan espirituales como indescriptibles, el nacimiento de un bebé, con Maia instalé una aplicación en el móvil que me ayudaba a desgranar los días, lo malo es que terminaba en la semana 40 y nosotras tuvimos más tiempo en estado indisoluble para disfrutar.

Pero hay otras esperas que no son tan venturosas y también hemos de recorrerlas, la sonrisa ayuda mucho en estos casos.

Nota: este Post es algo extemporáneo pero no lo quería dejar pasar, contiene muchos enlaces valiosos para el adviento que viene. Gracias por vuestra paciencia.

Anuncios

Los ojos que dan

Estándar

Tengo un subidón brutal de oxitocina.

O puede que sólo sea que estoy contenta, siento una corriente eléctrica por mis brazos, por mis piernas, por mis dedos… Pareciera primavera.

Y es que preciosas y esperadas vidas comienzan a asomar con su dulzura, dónde miro hay emoción por la inminencia o alegría por la certeza.

Mujeres bellas me brindan sus ojos que son ventanas.

Encuentro en la bandeja de entrada hermosas cartas de palabras limpias, resuenan sus vivencias en mi interior y su sabiduría ahonda en mi conciencia.

Me siento acompañada y valiente para conocer más y más.

He vuelto al círculo y he sonreído con mis comadres.

Regreso a casa y pienso en aquellas otras que también están conmigo, allende los mares, allende los kilómetros, a un click de generosidad compartida.

La sensación es de ofrecer, de dar, de estar, eso quiero, eso hago y lo mejor es la sorpresa, lo mucho que se encuentra en otros ojos, en otros oídos, en otro corazón.

La energía que me movió a abrir el blog vuelve con fuerza, el astío que me atravesaba me abandona por fin. Este viaje interno ya me transforma y me expande, me devuelve de nuevo, igual pero siempre diferente.

Tengo ganas de reír, de contar, de imaginar. Confío, relativizo, dejo correr. Acepto, sonrío, veo la luz, atravieso las tinieblas, me despido de mi baby-blues, me reencuentro, me saludo y saludo.

Ya no tengo miedo a mi prosa, a mi canto, a mi “flower-power”.

Gracias por estar y ser. A los de carne y hueso, a los de carne y banda ancha, a las hermosas valientes y a los valientes por ser hermosos. Afortunada por vuestra presencia, porque siempre comentáis mis desvaríos, no los comentáis, los compartís y los dejáis pasar. Gracias siempre gracias.

Internet, crianza y autocrítica

Estándar

playa

Algo se mueve en el 2.0 maternal y me gusta. Las redes se hacen eco de nuestra naturaleza, la conflictiva, la ególatra, la competitiva. Pero las mentes de mujeres sabias no se hacen esperar y llega la autocrítica, la búsqueda consciente de los mecanismos que nos mueven. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? y ¿qué esperamos a cambio?

Ha sido un verano muy fructífero, para pensar y replantear.

Cuando nos sentimos atacados o simplemente en minoría y encontramos un grupo que nos sostiene y subraya, surge la idealización de los conceptos que nos unen. Puede suceder en política, en deporte, en religión, qué duda cabe, y también en torno a la crianza. De pronto te sientes escultor de una súper-raza humana, súper-cuerda, súper-feliz, súper-empática, súper-súper-súper. “La revolución del amor”. Ojo, que soy crítica, pero me agarro a ella como a un clavo ardiendo. ¿Qué sucede si a pesar del amor desmedido, el respeto del ritmo de cada niño, el colecho a demanda, la lactancia a demanda, el porteo a demanda, a veces nuestros niños lloran o no son felices? Ana María Constaín nos habla de los hijos perfectos que esperamos y de los niños reales que encontramos. Pero calma, para todos la vida tiene su cara y su cruz, es inevitable, todas las emociones forman parte de la vida. ¿Y cómo se refleja esto en nuestros blogs? ¿nos escondemos debajo de la alfombra? La sombra existe y no significa que hayamos fracasado, es parte del camino y compartirla nos ayuda a desahogarnos y también ayuda a otros padres y madres que atraviesan momentos similares.

La iniciativa de @Irae fue fantástica: Las sombras de la maternidad, carnaval de blogs donde numerosas madres expresaron sus pesares, un portal para saltar cogidas de la mano.

Siguiendo con la disyuntiva Armando de Bebés y más nos plantea dos cuestiones,  ¿a la crianza con apego le llega la fecha de caducidad cuando el bebé crece y se convierte en todo un niño? En este texto, resalta además, la búsqueda de la excelencia por parte de los padres, ¿es posible que busquemos hinchar nuestro ego realizando la actividad de criar con exquisita técnica? Y por otro lado, ¿es posible la crianza con apego con tres o más hijos?

El texto nos va llevando a la ETIQUETA. Etiqueta con mayúsculas. Aparecen una serie de criterios que definen a la crianza respetuosa o crianza con apego y dentro de la propia tendencia empiezan las riñas, no se admite ni una fisura en la definición, se pugna por conseguir ser el más “purista” o por inventar un nuevo estadio en la cumbre de la pirámide y que conste que yo ya llevo seis meses de lactancia en tándem, entiéndase esto desde cualquier perspectiva, todas me valen.

En ¿Somos comunidad?  Colo Villén declama con un exquisito alegato a la camaradería, apelando al tratamiento horizontal entre nosotr@s, olvidando a los grandes gurús que permiten la existencia del resto. A su vez Myriam Moya nos relata qué sucedió El día en que dejó de ver la sombra de las demás.

La Autocrítica de Ileana Medina no deja espacio a la vacilación, con honestidad certera despliega las cartas sobre la mesa, ¿acaso la competición y la envidia no es otro modo de perpetuar los viejos valores patriarcales que nos encadenan a la repetición de la insatisfacción, una y otra vez?

También Rocío Ayara nos advierte de que Nuestros bebés no van a salvarnos.

Un Post lleno de enlaces y de mucha reflexión. Sin meterme en temas de marcas, rankings y klouts varios. Internet es un fiel reflejo de la vida tangible, con la salvedad de que te acerca a golpe de click con grupos de personas y tendencias de pensamiento remotas de otro modo, pero aquí y allí funcionamos del mismo modo, con vileza. Me he preguntado en muchísimas ocasiones, ¿qué hago aquí? ¿merece la pena tener un blog? ¿qué está pasando en la red? Y por fin he hallado respuesta, aquí y allí hay sabiduría, hay personas que no dan nada por hecho y que cuidan y multiplican su razonamiento a cada paso, creciendo siempre y en continuo movimiento.

Bloqueos y desidia

Estándar

Caracoles¿Os ha pasado eso de que parece que no haces nada? Te levantas y todo el ritual de labores cotidianas que se concatenan. La particularidad es que discurre el tiempo y sigue todo sin hacer, miras en derredor y ves todas las tareas que empezaste y no acabaste. Te instalas en una especie de desidia y el tiempo se para más aún. ¿Dónde podemos ir? ¿Qué vamos a comer?

Entonces viene esa sensación de fracaso, te culpas de no ser dinámico, de no tener iniciativa. Y el tiempo es más espeso. Un llanto, una toma, un caracol de plastilina con una mano.

Una nana, un paseo por el pasillo. ¿Vamos a salir? Ya hace demasiado sol.

Cambio de pañal, dos vasos fregados. Este niño necesita correr y expandirse. Suspiro. Te sientas y otra toma.

Y yo que ya no pienso, “posteo”, posteo en mi cabeza que no en mis dedos, porque el tiempo vuela y sin embargo se puede cortar.

Lo curioso es que no es cuestión del número de adultos que levitan en el entorno. Puede ocurrir que a mayor número, mayor indecisión, peor comunicación y más, mucha más delegación.

Estar de buen humor, tomar la iniciativa y organizar de forma resolutiva es sin duda el estado al que aspiras. O no. Quizás solo quieres algo más de ese tiempo que se espesa para no hacer nada, o para hacer mucho, todo lo que en la práctica no puedes.

Encontré por la red este artículo sobre Qué hacer cuando dudas de todo y no te apetece hacer nada. Habla de la esfera laboral, es junio, empieza el calor y se acumula el cansancio. Pero en mi caso y solo puedo hablar por mí, es una sensación intermitente, derivada del puerperio. Todos deseamos, ¿por qué negarlo? Unos anhelan silencio y buena literatura, otros, orgasmos sublimes que les hagan volar, y yo, fundirme con mi niña, sin llanto ni cólico y sin calor ni frío, a sabiendas de que mi grandullón explora el mundo por nosotras entre risas y abrazos. El deseo es gratuito y está bien como objetivo si no te paraliza, si te pone en marcha para desarrollar estrategias que te ayuden a alcanzarlo. El problema es la frustración y la ínfima tolerancia cuando aparece.

La desidia, en parte, es fruto de la incomunicación, actuamos o dejamos de hacerlo sin pedir ayuda y sin nombrar nuestras expectativas. A veces me ocurre que me cargo de buenas intenciones e intento sin molestar a nadie hacerme cargo de todo, pero la bola interior se hace más grande. Otras, simplemente, no me hago cargo y me dejo llevar por el discurrir sin orden ni concierto. Otra vez la bola porque no obtengo tampoco lo que deseo. Y es que los demás no tienen por qué saber en qué estoy pensando.

Aún a riesgo de parecer un panfleto de psicología os contaré mis reflexiones. La comunicación, la expresión. Desde el más sencillo y genuino deseo, libre de juicios o reproches que puedan salpicar a la persona que está enfrente de ti, y no hablo solo de la pareja. La segunda parte de la receta es la aceptación de la realidad y  la tolerancia a la frustración. Sencillo y complicado, pero es un punto de partida. Quizás con ayuda conseguiste esas dos horas de intimidad con tu bebé y se las pasa llorando, dientes emergentes, o vas a la playa y el viento transforma el momento en una lucha desquiciante. Respira hondo. Además, no eres el único/a.

Otra cuestión es la organización. Siempre he pensado que esquematizar la jornada puede restar frescura y capacidad de improvisación, además siempre que no puedas realizar todo lo que has programado te enfrentas de nuevo al fiasco de no llegar. Pero con niños, compensa la previsión, cualquier cosa para aliviar el espesor de la indecisión. Y por supuesto, priorizar, tal vez no esté el suelo tan limpio como querrías, pero los niños y su bienestar son la prioridad, aunque no siempre sea fácil ponderarlos por encima de nuestras prioridades. Ése es el reto, la dávida y la generosidad como expresión.

Si aún así estás bloqueado/a pide un abrazo.

Me ayuda compartir mi desorden mental con vosotros, igual porque así lo ordeno. Pongo palabras y algo de estructura.

La foto es gentileza de @Mar_Herrero6

Dos años de Marco

Estándar

20121013-164259.jpg

Me vais a permitir el almíbar, pero es que hoy es el cumpleaños de mi lucero.

Dos años de Marco, dos años hace que la vida, verdaderamente, me dio un vuelco. Todo esto son tópicos, tan ciertos como populares, mi escala de valores se modificó desde la raíz, me encontré con una criatura indefensa entre mis brazos, que me necesitaba con tanta vehemencia para sobrevivir que ni tan siquiera se percibía como un ser diferente. El trascendente vínculo, la piel se funde y la identidad se diluye, fuimos uno Marco/Silvia, Silvia/Marco. A partir de ese momento necesité muchos días y meses para volver a dibujarme, su sufrimiento era el mío. Entramos en una espiral de sueño, movimiento y abrazo, llanto y leche.

Olvidarte de ti mismo es una experiencia que te transforma y regenera, diseñados para medrar y autocomplacernos, ciegos y perdidos, anhelando o buscando qué anhelar, con el nacimiento de un niño asistimos al nacimiento de una madre y un padre que desbordados por el impacto han de equilibrarse sobre la cuerda de prioridades y en esto los bebés son grandes maestros.

Marco me ha enseñado y me enseña a cada paso. De su mano transito a mi propio interior, viaje aterrador y sublime, que me confunde para después darme respuestas, me muestra mi fortaleza y mi debilidad, pero ante todo me reconecta con el amor como ninguna otra experiencia. Me he pasado dos años admirando cada gesto, cada ademán, cada baile, palabra o gorjeo. He olvidado mi vergüenza para saltar, bailar y cantar desafinando, porque es divertido y lo divertido ha adquirido una nueva dimensión más allá del cofre de una época.

También he necesitado ayuda, conexión con la tribu de la que venimos y a la que pertenecemos. Así, pensando sobre el hecho maternal he abierto mi corazón para vosotros, a través de la red, extendiendo lazos, danzando palabra a palabra y encontrando emoción allá donde yo la he depositado. Este regalo e intercambio se lo debo a la maternidad y a la libertad expresiva que me ha otorgado.

Contigo Marco he descubierto olores tan dulces y respiraciones tan pausadas que meciéndome me he deslizado hasta la calma. Contigo Marco he asistido a la luz fresca de la sonrisa y la carcajada, a la inocencia sincera y a la felicidad sencilla de alcanzar un objeto o escuchar una melodía. Contigo cariño una vez más he comprobado como el ritmo lo impregna todo, porque tu eres música, eres energía y eres vida. A ti te debo los dos años más intensos de mi vida en los que no solo ha nacido una madre, también ha renacido una mujer, tu mirada intensa llena de alegría me ha devuelto a mi fisicidad. Mi modo de expresión emponzoñado por la técnica me coartaba, pero volver al cuerpo, a la caricia y al abrazo me ha devuelto una sensibilidad perdida, olvidada y necesaria. Me haces negar la contención y me desparramo en amor, tan grande es nuestra vivencia que para ti y para nosotros fabricamos mas amor, amor que ya crece en mi vientre. Juntos esperamos a Maia para enseñarle todo lo que hemos aprendido y receptivos absorberemos todo lo que pueda enseñarnos. Contigo Marco, siempre contigo.

Dos años de Marco han dado para todo y han sido tanto.

Minientrada

El ser humano se socializa, se relaciona. En casa, en el trabajo, comprando el pan.

Vivimos en familia, con mascotas, con amigos, incluso con desconocidos. Aquí, en esta esquinita de la blogosfera se apuesta por el contacto, el apego, la disponibilidad para con nuestros niños, el piel con piel, el mirarse a los ojos.

Pero en este proceso mamífero de olernos, tocarnos, observarnos y escucharnos, poco a poco vamos encerrándonos en nuestro ser, caminando entre centenares de personas, con rapidez y sin rozarnos. Viviendo en ciudades que se engarzan con pueblos inmensos y en pisos cual avispero, pero sintiéndonos solos, sin afinidad, sin conexión ni con nosotros mismos.

A este contexto llega INTERNET, la red de infinitas posibilidades y recursos, que no cesa de inventar. Y cual invento humano construye las redes sociales, articulando diferentes maneras de estar y conectar. Puedes compartir tus inquietudes sobre bonsáis con otros amantes de este arte, sin preguntas ni presentaciones. Puedes también comentar y apreciar las fotografías de otras personas. Expresarte en un blog y obtener respuestas en resonancia y adscribirte a una red social como Twitter y configurar tu propio perfil, escuchando lo que te interesa, hasta que te interesa, a un solo golpe de “unfollow” .

Así me enredé en este “madremagnum”, conectando con madres y padres, intercambiando consejos, inquietudes. Sintiendo el dolor ajeno, preocupándome por la fiebre de niños que no conozco, alegrándome por el bienestar de las mujeres hermosas y valientes y por el de los hombres valientes y hermosos que están a un golpe de click, participando de sus noches en vela, de sus reivindicaciones por la conciliación, y de su consternación ante un país que se colapsa.

¿Qué esta ocurriendo con el modo en el que interactuamos? El estresante sistema nos condena, a la prisa, al no llegar, al no mirarnos. Ya ni siquiera hablamos por teléfono usamos WhatsApp, sin tono de voz, concisos, propiciando conversaciones entrecortadas que sabes cuando empiezas, pero no cuando acabas. Esta nueva estructura del s. XXI aleja a nuestros amigos a cientos e incluso miles de kilómetros, dejamos nuestros pueblos, y aquellas personas con las que conectamos cuando estudiábamos, con las que sobre el césped de la facultad cambiábamos el mundo, no están disponibles para abrazarlas, largas distancias se yerguen entre nosotros. Nuestras vidas se conducen por senderos dispares, no quieres ser la inoportuna “mami” que haciendo gala de su “pasmo maternal” solo habla de portabebés y de “baby-led-weaning”. Entonces encuentras la red, las comadres que te escuchan, la tribu que te falta, el apoyo que esperabas y necesitabas.

Pero el ser humano nunca está conforme, contento, feliz, satisfecho y surge la tremenda necesidad de “desvirtualizar”. Leer no es suficiente, necesitamos el contacto que nos define, aprender de los gestos, conocer la música de las voces amigas y el abrazo que nos conecta como especie.

De esta iniciativa desvirtualizadora surge el #15J. Tres madres bloggers tienen la iniciativa de conocerse y comentan sus pesquisas por Twitter. Raudas, otras se unen al grupo, el globo se hincha y llega un momento en el que se hace urgente una organización. 50 bloggers, lista de espera para participar en el evento, sponsors. Se ha convertido en todo un movimiento con hashtag propio, manifiesto, “anti-concursos”… En fin, un claro ejemplo de la actitud socializadora que nos caracteriza y de la rapidez de de las redes sociales.

Internet viene a adecuarse a nuestro nuevo estilo de vida, es rápido y concreto, llena el vacío que dejan los grises de las ciudades en  nosotros, y sin embargo no es suficiente, necesitamos el contacto real, aunque solo sea una vez, o quien sabe.

Conocerse en Red

Nacimiento y dignidad

Estándar

La reciente emisión de Baby-Boom programa de La Sexta ha levantado ampollas abriendo la caja de Pandora.

Me resistí a verlo. Me aterraba verlo, polémicas a parte el acto de nacer levantaba en mi un miedo ancestral, de solo imaginarlo me estremecía, sangre, piel estirada, dolor, un óvalo peludo, piernas que exponen… ¿A qué se debe esto? ¿Por qué hemos desarrollado este pavor a un hecho tan consustancial a la humanidad como el mismísimo nacimiento? Nos alejamos a cada paso de nuestro instinto, llegamos a rechazarlo, volvemos la cara hacia gorritos y polainas, vivimos el parto como un trámite horrendo que nos acerca a nuestra criatura. Entiendo que esta actitud tiene consecuencias, el desconocimiento.

Al menos en mi caso, leí ávidamente libros de lactancia, crianza, apego, psicología, embarazo, yoga y embarazo, alimentación complementaria, desarrollo fetal intrauterino, pero entre tantas páginas ni un párrafo sobre partos. Decidí pasar de puntillas sobre este hecho, mi excusa era no sugestionarme, dormir tranquila, no maquinar situaciones problemáticas y confiar ciegamente en el equipo técnico sanitario. ¿Cuántas mujeres toman la misma decisión que yo? Me arrepiento. La situación que se precipita es una mujer infantilizada, indefensa, vulnerable, ignorante.

Al escuchar hablar sobre el programa afloró mi aprensión, pero comprendí que podría ser una manera de familiarizarme con el parto, asomarme por una ventana y participar del milagro. Reconciliarme con la vida. Pero ¿qué encontramos en este show? Innumerables razones para padecer y mas razones aún para aprender sobre la física de un parto y sobre mis derechos al respecto.

La comunidad bloguera no se hizo esperar y se ha pronunciado al respecto de manera ejemplar:

El Parto es Nuestro pone de manifiesto la opinión de los profesionales. Y la falta de evidencia científica que pone de manifiesto como funcionan por norma los partos en España.

Brillante Vivian Watson con su Baby Boom o el suplicio de parir.

La matriactivista e indignada Jesusa Ricoy-Olariaga.

El Impúdico Baby-Boom de Papá Conejo – Mamá Piojo, que resalta el sobrenombre del programa, “La crudeza de la vida real” cuando deberían hablar de “La crudeza de los paritorios en España”.

En Aprendiz de madre blog del periódico La voz de Galicia su autora nos relata de forma clara los errores cometidos y recoge un muestrario de frases para la “posteridad” pronunciadas en el programa.

Lactando Amando nos habla de La “resaca” del primer episodio de Baby-Boom y de lo decepcionante del tratamiento.

El fabuloso Post de Mimos y Teta que incluye el video de dos partos realmente respetados.

La doula Nuria Otero Tomera expresa sus pareceres al respecto.

En Habichuelas Mágicas se resalta el valor del “reality” a cualquier precio.

La tristeza e impotencia de Aprendiendo de Celia con Baby-Boom (Desastre de la Sexta).

La crónica de Mª Covadonga Mora Delgado de Criando Amando: Baby-Boom, o la triste realidad de muchos partos en España.

Mamá Novata y su Baby-Boom, siempre respetuosa y crítica a la vez.

Y la gran Ibone Olza con Violencia BABY obstétrica BOOM televisada que avanza hasta el activismo.

Y es que no es para menos. No me entretendré relatando una crónica más aunque se podría analizar cada plano y cada palabra. Llamo a la reflexión, las madres, las que parimos estamos protestando, estamos denunciando una situación de violencia obstétrica que se considera con total normalidad. ¿Qué responsabilidad tiene La Sexta? ¿No deberían informarse mucho más? Estoy muy decepcionada con el tratamiento que prima el morbo, que no hace la menor crítica al sistema pero si a las madres que prestan a los telespectadores un momento tan íntimo. Decepcionada con Gemma Nierga y sus declaraciones, tinta el reality con su voz en “off” con total subjetividad dejando mucho, muchísimo que desear. “Hay mujeres muy cobardes” dice, y mujeres muy insensibles para nuestra desgracia.

Las condiciones para que una mujer de a luz dignamente son otras, aconsejo este enlace con este propósito.

Los argumentos de que tenemos mucha suerte, en países del tercer mundo las cifras de muerte perinatal son tremendas, me parecen excusas. Que hay muchos problemas en la actualidad y hablamos de peticiones vacuas o secundarias es sangrante. La dignidad no puede esperar. La reflexión se hace urgente. La realidad solo se modifica alzando la voz, con la información, con el corazón, con empeño. No se puede, ni debe considerar normal parir de esa manera.

“El que llora mama”. Pues lloremos para que se nos escuche y no tengamos miedo a parir, reaprendamos y no dejemos que imágenes como esta dejen poso en nuestro imaginario.

El carnaval de blogs sobre Baby Boom ha sido organizado a través de twitter por un grupo de madres cansadas de ver como la violencia obstétrica se ha normalizado en nuestra sociedad hasta el punto de que sea considerada la práctica “normal” y deseable.

Quienes queráis uniros a la iniciativa y expresar vuestra opinión podéis hacerlo tanto a través de entradas en vuestros blogs como a través de twitter o facebook usando el HT propio del programa #Babyboom o el alternativo #babibun





<!– end InLinkz script →